GWRAGEDD ANNWN (o annwfn)
En Gales llaman así a las hadas de los lagos. Son mujeres muy parecidas a las humanas, muy bellas y sensuales. Suelen casarse con hombres, a los que imponen la condición de que no les peguen más de tres veces. Lloran y ríen sin motivo, y son grandes conocedoras de plantas medicinales. En una roca junto a un lago de Gales existe una puerta que sólo puede verse en las mañanas del Año Nuevo. Conduce a una isla mágica donde habitan. Una derivación son las GRUAGACHS, las velludas, entran chorreando agua en las casas y piden que se les deje calentarse al fuego. Son seres femeninos y también masculinos. Pueden ser idénticos a las GLAISTIG
BREVE LISTADO DE NINFAS, HADAS Y ELFOS DE AGUA DULCE
ASRAI
Son pequeñas de estatura. Habitan en lagos y ríos profundos del norte de Europa. Se diluyen en el agua si les alcanza un rayo de sol, sólo salen en noches de luna llena, las Noches de Asrai. Son viejas, pero con apariencia de doncella joven, cabellos largos y verdes, desnudas. Habitan en los huecos de las rocas.
COTALUNA
Ondina que habita en el río Gramame de Brasil. Durante el verano se aparece con forma totalmente de mujer, atractiva y seductora. En invierno le crece una cola de pez y largos cabellos negros.
FOSSEGRIM
Espíritu de las cascadas de Noruega. Apenas mide treinta centímetros, tiene unos espléndidos cabellos dorados. Canta canciones mágicas que hacen bailar a los árboles y atrae a los niños para ahogarlos.
GLAISTIG
Tiene patas de cabra ocultas bajo su largo vestido verde. Es una mujer seductora que, a veces, cuida el ganado que baja a beber a la orilla. Le gustan los niños y protege a los ancianos. Las lamiñak, lumias o lainas del norte de España también pueden tener patas caprinas.
LAVANDERAS
Aparecen por todo el norte de la península española y en países de la costa atlántica de Europa Central y Reino Unido. En algunos casos tienen características que las asocian a las brujas, en otros son propiamente hadas que danzan y tienden la ropa blanca entre los árboles y sobre la hierba de los prados, después de lavarla en los ríos. Hay una gran variedad de leyendas sobre ellas, lo que las dota de descripciones muy diversas
Los caballeros oscuros se fusionaban con la noche. Sombras vivas y tenebrosas que iban y venían, portando la muerte y el terror a la casa de Eltairion. Pero cuando la Luna lanzaba sus flechas de plata hacia las armaduras, Anmarin podía ver con horror algo que le era familiar: eran los caballeros surgidos del Mar de su sueño. De repente, una fuerte conmoción le agitó el corazón, y las lágrimas recorrían sus mejillas buscando en su cuerpo el mejor camino para escapar, muriendo todas en la perla que colgaba sobre su pecho. La perla la estaba advirtiendo de algo que no lograba entender, pero sí lo podía sentir en lo más profundo de su alma.
Entonces, se percató de la presencia de alguien que la miraba entre las sombras. Emergió un caballero oscuro con un bulto en una mano y desenvainando su espada con la otra. Anmarin vió horrorizada la cabeza de su padre en la mano del caballero, y antes de que algún sonido saliera de su garganta se encontró con la hoja clavada en su pecho. Tuvo entonces la suficiente fuerza como para sacar el yelmo de la cabeza de su verdugo y descubrir su rostro cadavérico, como ella predijo en su sueño. Las lágrimas se mezclaban con la sangre que salía incontrolada de su pecho, llevándose su vida y con ella la gloria del linaje de Eltairion, pues Anmarin era su única hija.
Fué entonces cuando ella, intentando encontrar un atisbo de razón en las cuencas vacías de una oscuridad sin fondo del caballero, le dijo:
-¿Cuál es vuestra razón para derramar tanta sangre? ¿Qué es lo que os hemos hecho que ha llenado vuestros corazones de ira? ¿Quiénes sois?
A lo que el caballero, mirándola fijamente, respondió:
- Somos vuestro Destino, el cual el linaje de tu padre selló irremediablemente cuando humedeció esta tierra con la sangre de la Casa de Fhar, arrebatándoles las tierras que eran suyas desde tiempos inmemoriales. Y con tu sangre ha sido cumplica una venganza que hemos estado esperando muchas lunas. Gracias a ti y a esa piedra se han abierto las Puertas del Infierno en el Teilion y se nos ha concedido la oportunidad de vengarnos de aquellos que, en aquel día nefasto, acabaron con toda una hermandad de orgullosos guerreros, asesinándolos mientras dormían en esta maldita casa. ¡Muere pues, hija de Eltairion, y cúmplase así lo que estaba predestinado para vosotros desde que nuestra sangre tiñera de rojo vuestro acero!
Dicho esto Anmarin se dirigió hacia la puerta, salió de la casa y el frescor de la noche de octubre fué lo último que su delicada piel pudo sentir. Cayó fulminada en un charco de su propia sangre, y la piedra se le descolgó del cuello uniéndose con su sangre en una alinaza con la tierra.
Con el paso del tiempo la Casa de la Desdicha fué derribada porque se la consideró símbolo del Mal, y en el lugar donde cayó Anmarin creció un gran árbol, gris y de gruesas raíces, cuyo tronco se encorvaba un poco cada año en octubre y al que nunca le crecían las hojas. Cuentan las gentes del lugar que llegó a encorvarse hasta que su desnuda copa tocó la tierra, formando una puerta por la cual todo aquel que la cruzara vería sus sueños hechos realidad, pero también sus pesadillas.
Y en esto, vió cómo se agitaban las olas en el Mar, chocaban con furia sobre las rocas de las orillas y se levantaban sobre otras olas más pequeñas, engulléndolas sin piedad. El corazón de Anmarin empezaba a acelerarse. En medio del Mar apareció un estandarte que, conforme avanzaba hacia la orilla, se hacía más grande e iba emergiendo poco a poco. Estaba muy lejos pero Anmarin podía verlo todo. Era rojo como la sangre y, en medio, una media luna verdosoanaranjada destacaba ante todas las cosas que abarcaba la visión desde la Cumbre Plana. Ya estaba muy cerca de la Bahía cuando Anmarin pudo ver emerger de las aguas al poseedor del estandarte: un caballero alto, con una armadura negra como la noche, pero brillante por el reflejo plateado de la Luna. Montaba un corcel también negro y de ojos rojizos llenos de odio. Seguían al estandarte una cohorte de doscientos caballeros más, de igual porte oscuro y horripilante, surgidos todos de las entrañas del Mar.
Una vez que todos estuvieron en la orilla se pararon, el portador del estandarte miró hacia la cumbre donde estaba Anmarin, se quitó el yelmo y descubrió un rostro cadavérico. Anmarin sentía con horror cómo las cuencas vacías de sus ojos la miraban fijamente, y vió cómo levantaba un dedo hacia ella, señalándola, mientras lanzaba un grito desgarrador y lleno de dolor que heló su corazón.
Entonces Anmarin despertó y se incorporó en la cama sobresaltada. Oía gritos de horror y de súplica en las estancias contiguas a la suya. Se asomó a su ventana y en la oscuridad de la noche pudo distinguir un amasijo de cadáveres amontonados en un rincón de la pared norte de la casa; todos bien vestidos pero despojados de sus joyas de oro y jade: eran los invitados de Eltairion. Sus rostros inmóviles reflejaban horror, como si hubieran visto algo demoníaco justo antes de morir. Casi instintivamente, Anmarin miró al cuenco de cristal y vió que la piedra seguía allí. Se la colgó y se sintió más protegida, como siempre se sentía cuando la tenía cerca del corazón.
Abrió la puerta despacio. Seguía oyendo gritos de dolor y agonía, súplicas y llantos, y un gran alboroto en el comedor donde se celebraba la fiesta. Se dirigió hacia allí dudando de si tendría el valor suficiente para ver lo que ella esperaba ver, pero algo la impulsaba. Llegó a la barandilla que daba fin al pasillo y donde podía verse el comedor, se asomó y pudo distinguir entre las sombras de plata que dibujaba la Luna varias figuras altas, con armaduras y yelmos, que arrastraban los cuerpos sin vida de los invitados al exterior. Los que no, se dedicaban a embestir a golpe de espada contra todo el mobiliario de madera de roble y contra la colección de armas de Eltairion: espadas, lanzas, cuchillos y escudos yacían en el suelo, brillantes y formidables, como únicos trofeos de una batalla antaño gloriosa entre el linaje de Eltairion y la Casa de Fhar, sus mayores enemigos, tal y como su padre le había relatado en alguna ocasión
Anmarin tenía una piedra que le colgaba del cuello con forma de media luna. Era una perla poco común; tenía un color verdosoanaranjado. Emanaba tristeza a todo el que la veía, pero no a Anmarin. Siempre la llevaba encima desde que su bisabuelo se la dió cuando ella sólo tenía cuatro años. Algunos decían que la piedra estaba maldita y que había caído del cielo cuando el Hombre era joven y el Mundo ya viejo.
Anmarin sólo se quitaba la piedra cuando se acostaba. La dejaba en un cuenco de cristal con agua; decían que así se mantenía su color. Una noche, Anmarin se acostó cansada de una fiesta que su padre Eltairion había celebrado en casa, con numerosos invitados y familiares a la mayoría de los cuales ella no conocía. Soportaba bromas, envidias e incluso insultos por no haberse desecho de la Maldita. Pero Eltairion se callaba, ya que a él tampoco le gustaba aquella piedra, pero era un hombre que aceptaba de buen grado lo que el destino le deparara, y ello incluía el que su hija hubiera cogido aquella piedra de manos de su bisabuelo como regalo.
Una vez recostada en la cama, con sus largos cabellos extendidos por todas direcciones, cerró los párpados ocultando sus ojos verdeazulados como el mar hasta el día siguiente, y se dejó vencer por el sueño. Los sueños eran su única vía de escape de la realidad, una puerta a un mundo diferente con colores, olores y sentimientos diferentes a los de su apesadumbrada vida en la casa de Eltairion. Empezó a moverse inquieta en un sueño incómodo, y la piedra giraba lentamente en el agua como si también estuviera incómoda.
Anmarin veía el Mar desde muy alto. Debajo de la montaña había una pequeña bahía donde morían dos ríos que surgían de dos grandes bosques a derecha e izquierda. El cielo tenía un azul inmaculado, homogéneo, sin nubes; y el Sol brillaba como un centenar de luciérnagas en un pozo oscuro y estrecho, y su reflejo dorado sobre las olas se podía ver en los ojos cristalinos de Anmarin. El aire olía a jazmín, la hierba fresca masajeaba sus pies y una suave brisa frontal acariciaba su piel como lo haría el mejor amante. Y entonces reconoció el lugar por más que nunca hubiera estado allí: la Cumbre Plana del Teilion, la Montaña del atardecer, donde según dicen vive el Sol para descansar durante la noche.
De repente, el Sol se desgajó en dos mitades que cayeron detrás de la línea que unía el Mar con el Cielo, y la Oscuridad lo envolvió todo. La brisa se transformó en molestas y bruscas rachas de aire, el olor a jazmín se tornó en fétido e irrespirable, y la hierba pinchaba sus pies como alfileres. Entonces, la Luna emergió de entre las cenizas del Sol en el horizonte, y al abrir sus ojos de plata vió a Anmarin asustada, acongojada y dolida ante aquel escenario.
xDDD (me encanata el nombre)
Hay muchos espiritus de las aguas que solo se complacen en devorar a los niños.Es probable que muchos de ellos fuesen inventados por las madres para mantener a sus hijos lejos de las orillas de los rios.En el rio Tees hay uno que se llama Marga Powler,y un rio de Yorkshire lo habita Juanita DienteVerdes.Las dos son brujas verdes de largos cabellos flotantes y dientes afilados que arrastran a sus victimas al fondo de sus tumbas acuosas.
Es una deidad de las aguas que es,en parte,m,ujer seductora y,en parte,cabra.Sus atributos caprinos intenta ocultarlos bajo un largo vestido verde(preciosisisimo) y suelto.Seduce a los hombres para que bailen con ella y,como los vampiros,se alimenta de sus sangre.Es tipicamente perversa por naturaleza,pues sabe ser afable y bondadosa con los niños y los ancianos.Tambien,a veces,cuida del ganado de los granjeros.
pd:narval este cuento me recordo mucho a ti pork estoy segura de ke aunk llevase un vestido verde y fuese wapisima no te seduciria ni te llegaria chupar la sangre pork a ti no te sakan a bailar ni de coña,asi que esta pobre mujer no tendria nada ke hacer kontigo y me ha echo mucha gracia pork me imagino la situcion(tu negandote a bailar con ella) kon lo ke lo odias jajaj.es que no me acuerdo donde se podian escribir los comentarios para kada artikulo k trsite soy asi que lo tuve que escribir aqui. son cuentos cortitos pero asta que no encuentre un buen libro... por lo menos voy rellenando la pagina xDD
es miercoles no tengo k hacer nada y deseo muchisimo que llegue el viernes solo para hblar contigo espero que no m hayas olvidado hasta entonces.. :) tkmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm por siempre
Ar HiRiMMë Tanna